Más sencillos de manejar y dotados de un mayor atractivo estético, los grifos monocomando han logrado imponerse en nuestro día a día, gracias también a las ventajas que suponen en cuanto al mantenimiento y al mayor ahorro que permiten.
Permiten regular tanto el caudal como la temperatura con un solo movimiento. De esa manera se logra un consumo más racional del agua, ya que, por un lado, dedicamos menos tiempo para obtener el agua caliente en el nivel que precisemos y, por otro, resulta más fácil y rápido tanto abrirlo como cerrarlo.